Escuelas Católicas de Madrid

Secuestros inmateriales

Secuestros inmateriales

A veces hace falta un hecho inesperado para tomar conciencia de lo diferentes que son nuestras vidas a las de hace tan solo unos cuantos años. Cada día damos un pequeño paso hacia un nuevo mundo, pero sólo cuando algo nos saca de la rutina tomamos conciencia de lo que ha cambiado aquello que nos rodea.

El virus WannaCry me ha ayudado a darme cuenta de que muchas de nuestras posesiones más preciadas han pasado a día de hoy a ser, como los sentimientos, inmateriales. Son colecciones infinitas de dígitos binarios que ya ni siquiera necesitan un soporte físico visible, están en “la nube”. Unidos, esos bits conforman nuestros recuerdos, nuestros planes, nuestros secretos, nuestras ilusiones y nuestros documentos de trabajo.

Por desgracia ese mundo inmaterial al que hemos trasladado posesiones tan valiosas no está a salvo de los mismos delincuentes con los que antes podíamos cruzarnos en la vida. La diferencia está en que ahora no hace falta que nos topemos con ellos en cualquier calle para que puedan robarnos o extorsionarnos. Basta con que seamos algo imprudentes en nuestra conducta digital para que podamos caer en sus “redes”, por mucho que se encuentren a miles de kilómetros de nosotros.

Es momento de que empecemos a tomarnos en serio nuestra privacidad y nuestra seguridad en ese mundo inmaterial, que no por invisible es ya menos valioso:

  • Si no usamos la misma llave para todas las puertas, no deberíamos poner la misma contraseña a todas nuestras cuentas de internet.
  • Si no dejamos la llave debajo del felpudo, tampoco deberíamos almacenar claves debajo del teclado.
  • Si no vamos dando nuestros datos y nuestra tarjeta de crédito a cualquier desconocido que nos los pida por la calle, tampoco tendríamos que facilitarlos en cualquier web.
  • Si nunca abriríamos un paquete sospechoso en el que intuimos un extraño “tic-tac” de fondo, tampoco deberíamos abrir un correo extraño por mucho que el remitente sea en ambos casos un amigo nuestro.
  • Si por un coste mínimo pudiéramos tener copias exactas de nuestros objetos más preciados, nunca nos arriesgaríamos a perderlos. ¿Por qué no sacamos entonces copias de seguridad de nuestras posesiones digitales?

Hemos trasladado la mitad de nuestras vidas al mundo digital y éste ha pasado de ser un pequeño pueblo a transformarse en una gran urbe con todas sus ventajas y sus riesgos. Es importante que no dejemos solamente para el mundo real el sentido común y la prudencia que nos alejan de los riesgos innecesarios.

WannaCry marcará un antes y un después en la ciberseguridad. Su capacidad para transmitirse de un ordenador a otro rápidamente, usando un fallo del sistema Windows, le ha permitido llegar a cientos de miles de equipos en un solo día.

Ojalá también suponga un antes y un después en nuestra forma de entender la importancia de la privacidad y la seguridad en nuestras posesiones inmateriales.

Francisco José Sánchez
Responsable del Programa ecmTIC y ECM Excelencia

Valora este artículo del blog:
6

Comentarios

 
No hay comentarios por el momento. Se el primero en enviar un comentario.
¿Ya està registrado? Ingresa Aquí
Invitado
Martes, 15 Octubre 2019

Subscripción al Newsletter

Localización

Teléfono: +34 913288007
Email: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

C/ Hacienda de Pavones, 5 2ª Planta
28030 Madrid.

Metro: Línea 9 - Estación Vinateros
Bus: líneas 20, 30 y 32